Dr. Miguel González Lozano
miguelozano@yahoo.com.mx

Dr. Daniel Mota Rojas
dmota100@yahoo.com.mx

pMVZ. Cynthia Salmerón Méndez

pMVZ. Luisa Ramírez Santiago

Dr. Víctor Martínez Torres

Dr. Ramiro Ramírez Necoechea

El objetivo de las granjas porcinas es destetar el máximo número de lechones nacidos por cerda por año y para esto es necesario disminuir el número de muertes durante el nacimiento y lactancia. El destetar a los lechones con buenos pesos y vigorosos es muy importante para que su desempeño en las demás etapas sea el máximo y permita aprovechar tanto la genética como los recursos invertidos en el alimento y manejo (Mota-Rojas y Ramírez-Necoechea, 1997, Mota-Rojas et al., 2016). No obstante, en la mayoría de las granjas los problemas de asfixia en neonatos, sufrimiento fetal agudo (SFA), problemas para respirar por las dificultades al parto y en general la incidencia de lechones nacidos aparentemente muertos que requieren de reanimación siguen demandando de una atención adecuada.

El nivel de mortalidad y el grado de hipoxia padecido durante el parto se utilizan comúnmente como indicadores del bienestar de los lechones. Es posible que varios sucesos que tienen lugar en el periodo pre-parto jueguen un papel importante en los fenómenos del post-parto inmediato. En situaciones donde el parto, o el intervalo de tiempo transcurrido entre el nacimiento de los lechones, se prolonga, el bienestar del recién nacido puede disminuirse, y entonces el neonato puede nacer en condiciones de hipoxia aunque aparentemente sano. Por ello, el parto y el inicio de la respiración son sin duda los momentos más críticos en el recién nacido (Mota-Rojas et al., 2016).

La pronta identificación de señales que muestren debilidad y desajustes fisiológicos son muy importantes para proporcionar un tratamiento rápido a los recién nacidos con la finalidad de que puedan sobrevivir. El bienestar del lechón recién nacido se puede comprometer dependiendo del grado de asfixia y éste gran problema puede tener diversos factores predisponentes, los relacionados con la madre y los del propio lechón y éstos pueden tener consecuencias en el desempeño del cerdo al destete y en su vida posterior durante la engorda (Mota-Rojas et al., 2008).

La reanimación neonatal en medicina humana se refiere al conjunto de procedimientos que se realizan para iniciar o restablecer la actividad respiratoria cardiaca y metabólica del recién nacido. De tal forma que las indicaciones mencionan que se deberá realizar el procedimiento a todo recién nacido que a los 30 segundos de vida no respira o tiene respiración y circulación insuficiente, o no nace vigoroso y es detectado durante la atención inmediata, independientemente de la causa.
En algún momento, todos los que asesoramos a materneros en granjas porcícolas, nos hemos preguntado si haciéndose, hace lo correcto al momento de intentar resucitar animales recién nacidos con problemas para respirar y que creemos que aún tienen alguna oportunidad de sobrevivir. Hasta la fecha las recomendaciones para atender lechones recién nacidos con problemas para restablecer la respiración normal son de naturaleza diversa, sin embargo, todos los esfuerzos están encaminados hacia el mismo objetivo, es decir incrementar el número de lechones nacidos vivos. No obstante, a partir de aquí se desprenden una serie de preguntas que será necesario responder en un futuro y que aún siguen pendientes de alguna interpretación científica, por ejemplo: ¿hasta cuándo viven los cerdos que nacen con problemas para respirar (con asfixia y SFA) en los cuales invertimos cierto tiempo para resucitar?, ¿cuál es su desempeño durante la lactancia?, ¿seguirá siendo competitivo para disputar una teta que produzca una cantidad de leche adecuada?, o ¿cuál será su desempeño productivo hasta alcanzar el peso adecuado al mercado?

Por otro lado, desde el punto de vista del bienestar animal, la atención de los lechones y la cerda al momento del parto se remite a cubrir las necesidades básicas en lo que respecta a medio ambiente, alimentación y evolución del parto, lo cual incluye la atención de todos los recién nacidos durante el proceso de nacimiento. Dichas recomendaciones están dirigidas de forma acertada para evitar el nacimiento de nacidos asfixiados y con problemas de sufrimiento fetal agudo. Sin embargo, pocos expertos en el manejo del parto en la cerda se han dado a la tarea de establecer alguna estrategia para la reanimación de lechones recién nacidos con problemas para respirar. Lo anterior implica realizar un protocolo con una serie de pasos a seguir, los cuales aseguren que estamos haciendo lo correcto. Por lo cual, después de un análisis minucioso de las diferentes estrategias, técnicas y métodos para lograr el restablecimiento de la respiración normal en lechones neonatos, se sugiere seguir los pasos descritos en el esquema uno, en el cual se resumen algunos elementos a considerar si tenemos la necesidad de realizar algún tipo de reanimación en lechones recién nacidos que no realicen el intercambio ventilatorio. Adicional al manejo, también se han llevado a cabo algunos estudios con la administración de metilxantinas en lechones recién nacidos y en la cerda preparto con el propósito de mejorar el vigor y vitalidad de los nacidos (Orozco-Gregorio et al., 2010). Sin embargo, aún falta trabajar más al respecto para tener resultados contundentes, además de que el tema deberá ser abordado en otro momento.

Es importante considerar que las primeras maniobras de reanimación en el lechón generalmente son efectuadas por personal no especialista en pediatría veterinaria y con experiencia limitada en emergencias. Además, es difícil establecer la predicción de la sobrevida a largo plazo de un paro cardio respiratorio que necesite de manejo para reanimación. Por lo cual a continuación, se describe de forma más detallada los pasos a seguir para tener un resultado favorable en la reanimación cardio pulmonar (RCP) de lechones neonatos con problemas para respirar.

Paso 1: Durante la valoración del cordón umbilical se deberá poner atención tanto en su integridad (completo o roto) como en los posibles cambios patológicos (hemorragia, edema o congestión). Lo ideal es que el cordón umbilical continúe completo (adherido), preferentemente sin algún cambio patológico.

Paso 2: La maniobra de toma de pulso no debe durar más de 10 segundos. En ocasiones la toma de pulso es engañosa, la ausencia de pulso no siempre corresponderá a un pronóstico negativo. Para esto, se colocan los dedos índice y medio por debajo del cordón con el pulgar por encima. Debemos poner atención en detectar el pulso del lechón y no confundir con el nuestro.

Enseguida del paso 1 y 2 es buen momento para revisar si el lechón realiza algún intento para respirar o si el estado general cambia en su coloración (pálido, cianótico, rosado). A partir de esos pasos, lo anterior debe ser revisado constantemente, ya que el lechón recién nacido podría presentar paro cardio respiratorio (PCR), y tal vez nosotros no lo notamos. Los signos de PCR son:

  • Ausencia de respuesta al dolor (coma).
  • Ausencia de intentos para respirar (apnea).
  • Ausencia de circulación (vasoconstricción)
  • Palidez o cianosis intensa.

Paso 3 y 4: Estos pasos pueden ser aplicados de manera simultánea, primero la limpieza de la trompa y hocico con papel desechable y enseguida la revisión constante para verificar que las vías aéreas se encuentren despejadas.

Paso 5: Sacudir con fuerza hacia la cabeza (aplicación de una ligera fuerza centrífuga hacia la cabeza), en este punto el lechón recién nacido debe ser sujetado con firmeza antes de la maniobra para evitar accidentes. Ahora es momento para volver a realizar una revisión del líquido expulsado por el neonato, reflejos y coloración general.

Paso 6: El secado debe ser realizado con agente específico como polvos secantes o papel desechable y debemos evitar utilizar trapos o pedazos de tela reciclados. Al momento del secado, podemos seguir estimulando al dorso y proporcionar calor por fricción.

Paso 7: Se recomienda repetir a partir del paso número 3, si es necesario. En este paso, debemos buscar alguna respuesta ocular (algún movimiento ocular o parpadeo), si ésta es positiva, se espera un pronóstico favorable con buenos resultados.

Paso 8: La calidad de la reanimación cardiopulmonar es extremadamente importante. Se recomienda alternar con respiración artificial, primero el masaje cardiaco externo durante un conteo hasta 5 y después ventilación pulmonar en 3 repeticiones. La estimulación con masaje o masaje cardiaco externo debe continuar en ocasiones durante varios minutos para comenzar a observar respuesta.

Paso 9: Durante la reanimación, la ventilación adecuada y la oxigenación son la prioridad, por lo cual se requiere aplicar entre cada masaje cardiaco externo. Durante la ventilación pulmonar debemos procurar revisar constantemente al lechón con el propósito de observar cualquier intento de inspiración y continuar la estimulación cardio pulmonar hasta por varios minutos. Se recomienda poca ventilación (soplar de forma continua con la fuerza suficiente como si se estuviera inflando un globo) para producir el intercambio gaseoso adecuado (nunca tocar con los labios directamente al lechón).

Paso 10: Revisión general y de ser necesario se recomienda repetir los pasos a partir del número 2.

Paso 11: El pellizco al dorso, debe ser aplicado con el propósito de estimular el chillido en el lechón, lo cual favorece la distención pulmonar por intento de inspiración y a su vez la liberación de surfactante.

Las técnicas oportunas de reanimación en lechones al momento del parto tienen un impacto importante sobre su bienestar, aunado a que es una especie capaz de distinguir su ambiente con bastante precisión de 12 a 24 horas después del nacimiento (Horrel y Hodgson, 1992). La reanimación le permitiría al cerdo recuperar su integridad física y mecanismos fisiológicos para poder tener un buen desempeño productivo. De no tener una atención oportuna al momento del nacimiento y si al lechón se le permitiera recuperarse de la asfixia por sí solo, podría ser excluido de alguna teta o fallar en establecer una ingestión adecuada de leche, además de ser más propenso a ser aplastado o malnutrido (Fraser, 1990).

Por último, independientemente del caso, siempre debe ser valorada la posibilidad de realizar la reanimación de lechones recién nacidos, siempre y cuando cumplan con las especificaciones descritas y sean candidatos para poder realizar algún tipo de manejo con el propósito de restablecer la respiración normal e incrementar el número de nacidos vivos. Lo anterior, no sólo con el propósito de mejorar nuestros parámetros productivos al aumentar la sobrevivencia de los lechones, sino también con la intención de procurar el bienestar del lechón recién nacido en las granjas porcícolas.

Referencias bibliográficas para consulta:

Si desea más información en el tema consulte los siguientes artículos científicos que indagan con mayor profundidad y detalle las problemáticas del parto en la cerda y el bienestar en el lechón recién nacido:


Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno