La Salud del Lechón Lactante.

PHD. Marilú Alonso-Spilsbury
Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco. DPAA,
Área de Investigación: Ecodesarrollo de la Producción Animal.

PHD. Ramiro Ramírez-Necoechea
Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco. DPAA,
Área de Investigación: Ecodesarrollo de la Producción Animal.

El bienestar animal es el estado del animal con respecto a los intentos para enfrentar su ambiente (Broom, 1991), con la finalidad de mantener su homeostasis. En los cerdos, el bienestar animal se puede evaluar empleando varios protocolos.

Actualmente, la evaluación científica del bienestar animal es indispensable en las iniciativas de aplicación de buenas prácticas de manejo, con beneficios en la producción y calidad de vida de los animales, conlleva varios criterios y emplea numerosos indicadores, entre ellos, los de salud.

De acuerdo con Dawkins (2006), al evaluar la calidad de vida de los animales de granja, la ausencia de enfermedad tiene prioridad. Más aún, la salud y el bienestar son conceptos relacionados y no se puede hablar de uno sin mencionar el otro (Broom, 2006).

INDICADOR

Lechones eutanasiados (como % del total de muertes)

>20%

5 a 20%

<5%

Cojeras <0.1% 0.1 a 5% >5%

Abscesos

<1%

1 a 5%

>5%

Heridas en otras partes del cuerpo <5% 5 a 15% >15%

Condición corporal <2

<0.1%

0.1 a 2%

>2%

Con la finalidad de evaluar de forma práctica la salud del lechón lactante, se ofrece al porcicultor la siguiente guía con varios criterios según nuestra experiencia y algunos tomados del protocolo de evaluación de bienestar animal para cerdos del Welfare Quality® (2009).

Mediante la inspección física –la técnica más utilizada para llegar al diagnóstico en las enfermedades de los cerdos— realizada en los lechones lactantes ya sea en estática o en movimiento, podremos valorar su estado de bienestar con respecto a su salud de forma no invasiva; en futuras entregas se hará relación al ambiente y comportamiento en esta importante fase de la vida y producción del cerdo.

La prevalencia puntual se estima con la siguiente fórmula:
Prevalencia = Casos totales/No. total de lechones
El resultado se multiplica x 100 y se expresa en %.
Casos totales = número de casos existentes (prevalentes) en un momento determinado.
No. total de lechones = número total de lechones en la población en ese momento determinado.

Como referencia, se señalan en el Cuadro 1, las prevalencias que consigna el cuaderno del US Swine Welfare Assurance Program. El SWAPSM, fue lanzado en agosto de 2003 por el National Pork Board (2003), como un programa voluntario para auditar el bienestar animal en granjas porcinas en los EEUU; cuenta con la asesoría de 12 científicos internacionales, expertos en fines de la guía que se presenta, se incluyen sólo los indicadores referentes a la salud.

Respecto a los procedimientos rutinarios que se realizan a los lechones, y su impacto en el bienestar animal, retomamos la información reciente de Sutherland (2015):

  • Dar hierro suplementario a los lechones es necesario para prevenir anemia. Este procedimiento tiene un impacto muy bajo en el bienestar animal.
  • El descolmillado para prevenir lesiones en las tetas de la cerda no parece compensar el riesgo de daño e infección en los lechones que son sometidos a este procedimiento.
  • El descole reduce la prevalencia de mordida de cola, pero no elimina este comportamiento.
  • La castración se realiza principalmente para reducir el olor a verraco, pero hoy en día existen alternativas para evitar este procedimiento doloroso en los lechones.
  • Tanto el descolmillado como el descolado y la castración, causan cambios conductuales y fisiológicos, indicativos de dolor agudo que pueden tener consecuencias negativas en el largo plazo, como son la presencia de abscesos, lesiones y formación de neuromas. Por ello se recomienda el uso de estrategias de mitigación como analgesia y anestesia (local o general) que alivien el dolor.

Escala de Evaluación de Bienestar en Lechones Lactantes

Calificación 0

Calificación 1

Calificación 2

Atención de partoa

Atención.

El orden y el intervalo entre la expulsión de 2 lechones consecutivos son factores importantes que conducen a muertos intra-parto (mortinatos Tipo II) (Alonso-Spilsbury et al., 2004).

Sin atención.

Redrojosa

Ausencia.

Lechones que al nacer, pesan 2 desviaciones estándar por abajo del promedio de su camada. Este criterio lo emplean los médicos al trabajar con cerdos como modelo para medicina humana.

Presencia.

Buena condición corporala

Lleno, sin que se le noten las costillas.

Los lechones deben tener una condición corporal por arriba de 2 (National Pork Board, 2003).

Raquítico, resaltan los huesos espinales.

Palidez de piel y mucosasa

Ausencia.

La palidez indica la posibilidad de anemia (Ramírez et al., 2008) con riesgo de aumentar la mortalidad pre-destete.

Presencia.

Lesiones en caraa

Ausencia.

A falta de leche en la cerda, los lechones pelearán ocasionándose heridas severas en la cara.

Lesiones visibles con sangre fresca.

Lesiones en piela

Ausencia.

Son varias las causas de lesiones en la piel de lechones, entre otras: traumatismos ocasionados por la madre, peleas entre ellos al realizar donaciones en camadas fuera de tiempo.

Presencia.

Poliartritisa

Ausencia.

Generalmente, la presencia de abscesos múltiples es causa de iatrogenia al parto. Los lechones que presentan abscesos deben ser tratados con antibiótico.

Presencia de absceso en articulación.

Bursitisa

Ausencia.

Las bursas se inflaman al tener contacto con piso áspero, por rose al momento del amamantamiento. También ocurre cuando los “slats” están filosos o muy separados entre sí (Hulsen y Scheepens, 2006).

Una o varias bursas con erosión.

Apariencia peludaa (pelo hirsuto)

Ausencia.

En los cerdos peludos, el pelo ha crecido mucho y se encuentra hirsu- to, como una respuesta a la falta de protección climática o a la hiponutrición energética, en enfermedades consuntivas (Ramírez et al., 2008).

Pelaje largo y parado.

Pelaje seboso y malolientea (a rancio)

Ausencia.

La seborrea es característica de epidermitis exudativa, y en menor grado, de epidermitis inespecífica (Ramírez et al., 2008).

Presencia.

Onfalitisa (inflamación del ombligo)

Ausencia.

El cordón umbilical es una puerta de entrada para los agentes patógenos, por lo tanto, deberá ligarse con hilo limpio y embebido en desinfectante y cortarse a unos 2 cm de la base. La onfalitis indica iatrogenia en la atención del parto.

Presencia.

Descolado adecuadoa

Correcto.

Se observa si la cola está muy corta o no (Dippel et al., 2014) y si se empleó desinfectante al finalizar el procedimiento. No debe haber inflamación ni enrojecimiento, esto ocasiona una cicatrización más lenta con riesgos de abscesos en la médula espinal (Hulsen y Scheepens, 2006).

Incorrecto.

Descolmillado adecuadoa

Correcto.

Nosotros no congeniamos con la idea de descolmillar a los lechones. La falta de colmillos reduce su habilidad competitiva en el establecimiento del orden de la teta (Fraser y Thompson, 1991). Sin embargo, si se va a realizar es mejor esmerilar (pulir) los colmillos (Llamas-Moya et al., 2006).

Incorrecto.

Pulido adecuado de colmillosa

Correcto.

Mediante el pulido correcto, se deja una reducción uniforme de las puntas de los dientes de los lechones o sección parcial, antes de que superen los 7 días de vida, dejando una superficie lisa intacta (Directiva 91/630/CEE).

Incorrecto.

Trompas inflamadasa

Ausencia.

Una trompa inflamada indica mal descolmillado, hay inflamación en el maxilar superior (Hulsen y Scheepens, 2006).

Presencia.

Inyección intramuscular adecuada en la tabla del cuelloa (músculo braquicefálico)

Correcta.

No aconsejamos inyectar en la pierna.

Incorrecta.

Lechón pata larga y/o engrosadaa

Ausencia.

Las patas traseras engrosadas acompañadas de inflamación en el área testicular, indican una castración inadecuada (Hulsen y Scheepens, 2006). Este síndrome indica iatrogenia ya sea por castración o por inyección séptica (Alonso-Spilsbury et al., 2003).

Presencia.

Patas abiertas (splayleg)b

Ausente en ningún lechón/camada.

El lechón es incapaz de sostenerse normalmente de pie, no pudiendo alcanzar el pezón y, además, está constantemente expuesto a morir por aplastamiento.

-1 lechón/camada.

Cojeraa

No presentan dificultad para pararse y andar.

Los animales con cojera presentan paso rígido o acortado y falta de voluntad para levantarse o caminar.

No puede ponerse de pie.

Problemas respiratoriosb

En 5 min no hay tos y/o estornudo, o sólo hay una.

Tanto la tos como el estornudo se aprecian auditivamente al mover a los cerdos. Para evaluar este indicador se aplaude o se emite un ruido que haga que los animales se levanten y corran.

En 5 min hay más de una tos y/o estornudo.

Diarreaa

Heces normales.

Comúnmente las diarreas en lactancia son provocadas por Escherichia coli, que produce deposiciones acuosas y amarillentas.

Heces líquidas.

Ap
yo de la cabeza sobre las paredes o pisoa</sup

Ausencia.

Aquellos animales que buscan apoyo con la cabeza sobre las paredes y piso, están cursando seguramente con una enfermedad de tipo neurogénica que afecta el equilibrio (Ramírez et al., 2008).

Presencia.

Vulva inflamada al nacimientoa

Ausencia.

La presencia de vulva inflamada al nacimiento es una teratogenia que indica presencia de micotoxinas en el alimento. La lesión se debe a hiperestrogenismo ocasionado por consumo de aflatoxinas por la madre.

REFERENCIAS

  • Alonso-Spilsbury, M.; Ramírez-Necoechea, R.; Mota R.D. and Aguilar O.P. 2003. Long feet piglets: a case of yatrogenia. Arch. de Med. Vet., 35 (1): 115-118.
  • Alonso-Spilsbury, M., Mota-Rojas, D.; Martínez-Burnes, J.; Arch, E.; Lopez Mayagoitia, A.; Ramírez-Necoechea, R.; Olmos, A. and Trujillo, M.E. 2004. Use of oxytocin in penned sows and its effect on fetal intra-partum asphyxia. Anim. Reprod. Sci. 84: 157-167.
  • Broom, D.M. 1991. Assessing welfare and suffering. Behav. Proc., 25: 117-123.
  • Broom, D.M. 2006. Behaviour and welfare in relation to pathology. Appl. Anim. Behav. Sci., 97: 73-83.
  • Dawkins, M.S. 2006. A user ́s guide to animal welfare science. Trends Ecol. Evol., 21(2): 77-82.
  • Dippel, S.; Leeb, C.; Bochicchio, D.; Bonde, M.; Dietze, K.; Gunnarsson, S.; Lindgren, K.; Sundrum, A.; Wiberg, S.; Winckler, C. and Prunier, A. 2014. Health and welfare of organic pigs in Europe assessed with animal-based parameters. Org. Agr., 4: 149-161.
  • Directiva 91/630/CEE del Consejo Europeo, de 19 de noviembre de 1991.
  • Fraser, D. and Thompson, B.K. 1991. Armed sibling rivalry among suckling piglets. Behav. Ecol. Sociobiol., 29: 9-15.
  • Hulsen, J. and Scheepens, K. 2006. Pig Signals. Germany: Bayer HealthCare, Animal Health. 96 pp.
  • Llamas-Moya, S.; Boyle, L.A.; Lynch, P.B. and Arkins, S. 2006. Influence of teeth resection on the skin temperature and acute phase response in newborn piglets. Anim. Welf., 15: 291-292.
  • National Pork Board. 2003. Pork Checkoff. Swine Welfare Assurance Program. A Program of America ́s Pork Producers. USA: National Pork Board. 52 pp. Disponible en: http://www.porkboard.org/SWAPHome/
  • Ramírez, N.R.; Aguilar, O.P.; Casas, G.C.F.; Alonso, S.M.L.; Casas, F.G. y Mota, R.D. 2008. Clínica de Cerdos. México: Universidad Juárez del Estado de Durango, Universidad Autónoma Metropolitana, Xochimilco. 258 pp.
  • Sutherland, M.A. 2015. Welfare implications of invasive piglet husbandry procedures, methods of alliviation and alternatives: a review. New Zealand Vet. J., 63(1): 52-57.
  • Welfare Quality®. 2009. Assessment Protocol for Pigs. The Netherlands: Netherlands Standardization Institute. 122 pp.

Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno Septiembre-Octubre 2016